Mostrando entradas con la etiqueta capítulo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta capítulo. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de febrero de 2015

Recolección de Semillas y Partenocarpia en Alcachofa

Recolección de Semillas


Luego de la fecundación aproximadamente 40 a 60 días, ya están formados los frutos (aquenios), los que finalmente podrán ser cosechados 10 a 15 días después del secado de los estigmas. Generalmente se debe destruir el capítulo para poder extraer la totalidad de las semillas.


Recolección de semillas de Alcachofa
Si las semillas no se utilizan inmediatamente se deben guardar refrigeradas a 5°C, a esta temperatura se pueden almacenar sólo por algunos días. Para ser almacenadas por un tiempo más prolongado primero las semillas deben pasar por un proceso de secado utilizando silica gel y luego ser almacenadas a bajas temperaturas.

En observaciones hechas en alcachofas sometidas a polinización abierta se pudo advertir un patrón en la posición de las semillas en el capítulo. En donde la mayor cantidad de semillas se concentraba en la periferia del capítulo disminuyendo progresivamente hacia el centro. Al parecer la polinización abierta no es pareja en todo el capítulo, lo mismo ocurrió en capítulos secundarios. Pero en capítulos terciarios no hubo presencia de semillas. Por alguna razón a los insectos no les atrajo el capítulo terciario ya sea por su menor tamaño o su menor calidad de néctar. 
Al parecer el capítulo terciario por tener un desarrollo más tardío que los capitulo primario y secundario, posee una menor concentración de azúcares en el néctar de la inflorescencia, debido a que la planta ya esta comenzando su senescencia  y disminuye la translocación de los fotoasimilados. 

Partenocarpia


Los genes causantes de la partenocarpia afectan el patrón de producción, transporte o metabolismo de hormonas, y  son responsables de superar un umbral de concentración de hormonas durante el período crítico de la antesis, para promover el crecimiento del ovario, la pared del ovario se engrosa y genera el pericarpio, y al no existir la fecundación no hay formación de la semilla.

Existen al menos tres tipos de partenocarpia.

Estimulativa: Ocurre cuajado y desarrollo del fruto con polinización pero sin fecundación.
Vegetativa:    Ocurre cuajado y desarrollo del fruto sin estímulo del proceso de polinización.
Accidental:    Ocurre cuajado y desarrollo del fruto por efecto de factores climáticos.

En alcachofa la partenocarpia es del tipo vegetativa, ya que la planta en el proceso de apertura de estigmas y recepción de polen genera una alta concentración de hormonas esperando el momento de la fecundación, si esta no se produce entonces sólo se engrosa la pared del ovario, generando un aquenio sin semilla (aquenio partenocárpico).


Aquenios partenocárpicos de alcachofa






sábado, 20 de diciembre de 2014

Oidio o Ceniza en Alcachofa

Causado por el hongo Leveillula taurica que ataca principalmente el follaje de la planta de alcachofa, específicamente a las hojas más viejas.

Este hongo genera varias manchas amarillentas en el haz de las hojas atacadas por la enfermedad, luego el centro de la lesión se deshidrata y se torna café. Estas lesiones aumentan su tamaño gradualmente hasta que comienzan a unirse entre ellas generando un daño importante en la hoja causando deshidratación.

Manchas causadas por oídio en hoja de alcachofa
 Al observar el envés de la hoja se puede apreciar un polvo blanco de consistencia harinosa que son los conidióforos que salen a través de los estomas. Estos conidióforos forman verdaderas cadenas vistas en una lupa y son los encargados de liberar las conidias.

Al observar bajo la lupa se aprecia la forma en cadena de los conidióforos
Esta enfermedad provoca una disminución del área fotosintética de la planta de alcachofa, disminuyendo  la vida de la planta, el calibre y el número de capítulos, afectando su productividad.

Condiciones óptimas para el desarrollo del oidio

-Temperaturas entre 25 y 27°C
-Humedad relativa entre  50 y 75%
-Presencia de residuos de cosecha infectada
-Presencia de malezas que hospedan al hongo
-Presencia de agua libre sobre el suelo
-Exceso de fertilización nitrogenada
-Sombreamiento

El tratamiento químico recomendado es un rotación de fungicidas de diferentes grupos químicos para evitar resistencia. Se recomienda alternar las aplicaciones de los siguientes grupos químicos:

-Estrobirulinas
-Triazol
-Carboxanilida


Ricardo Carrión P.
Ingeniero Agrónomo


domingo, 11 de mayo de 2014

La Inflorescencia de la Alcachofa

A partir de la roseta, de su parte central, se desarrolla el tallo floral que termina produciendo el capítulo floral. El eje se alarga dando lugar al desarrollo de yemas axilares, que dan origen a capítulos secundarios y terciarios de menor tamaño.
Capítulos de la planta de Alcachofa
Los capítulos de alcachofa contienen un elevado número de flores muy juntas, reunidas en una inflorescencia y situadas sobre un receptáculo carnoso, el “fondo”, que es junto con la base de las brácteas que lo rodean, la parte comestible de la alcachofa.


Al madurar la alcachofa las brácteas se abren totalmente y se hacen visibles las flores, que son de forma tubular filamentosa y de color violeta azulado muy intenso, de gran atracción para las abejas. La maduración de las inflorescencias comienza desde la periferia y se demora 2 a3 días en llegar al centro. Cada flor fecundada produce un fruto de tipo aquenio, que en su interior contiene una semilla de color grisáceo, tegumento duro y forma parecida a las del girasol, pero de tamaño relativamente pequeño.

La inflorescencia es muy atractiva para las abejas
Fuente:

GIL, R. 1999. El cultivo de la alcachofa. Información Técnica N° 75, Ministerio de agricultura pesca y alimentación, España. 47 p.

CIREN. 1988. Manual del cultivo de la alcachofa. Publicación N° 72. Ciren corfo centro de información de recursos naturales. Santiago, Chile. 30 p. 

FOURY, C. 1967. Study of the floral biology of the artichoke (Cynara scolymus L.) with application to selection. Part I: Data on floral Biology. Ann de l’Amelior des Plante, (7): 357-373